domingo, 2 de diciembre de 2007

Defender la alegría.

¡Hola corazones!

En una entrada del blog "Tutoría GLBT" pude leer una bellísima poesía del gran poeta uruguayo Mario Benedetti.

Titulada "Defender la alegría", nos insta a defender nuestra propia alegría por encima de todo, pues si cada uno de nosotros somos felices conseguiremos tener una vida más óptima y digna de recordar en cualquier momento.


Defender la alegría como una trinchera,

defenderla del escándalo y la rutina,
de la miseria y los miserables,
de las ausencias transitorias
y las definitivas.
Defender la alegría como un principio,
defenderla del pasmo y las pesadillas,
de los neutrales y de los neutrones,
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos.
Defender la alegría como una bandera,
defenderla del rayo y la melancolía,
de los ingenuos y de los canallas,
de la retórica y los paros cardiacos,
de las endemias y las academias.
Defender la alegría como un destino,
defenderla del fuego y de los bomberos,
de los suicidas y los homicidas,
de las vacaciones y del agobio,
de la obligación de estar alegres.
Defender la alegría como una certeza,
defenderla del óxido y la roña,
de la famosa pátina del tiempo,
del relente y del oportunismo,
de los proxenetas de la risa.
Defender la alegría como un derecho,
defenderla de dios y del invierno,
de las mayúsculas y de la muerte,
de los apellidos y las lástimas,
del azar
y también de la alegría.



P.D.: Bravo por este filósofo del optimismo, que no ha encontrado mejores palabras para expresarnos su aviso de encontrar en cada cosa lo bueno que esconde. ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? ¿Por qué?

Hasta pronto corazones.

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