lunes, 29 de octubre de 2007

Cambios de nombre.

¡Hola corazones!

Para empezar bien la última semana de este mes de octubre voy a terminar un asunto que ya prometí tocar en una entrada anterior: el cambio de nombre de algunos municipios españoles ahora que está aprobada la Ley de la Memoria Histórica.


Según he podido leer en "El país",
resulta que "Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura".
La medida afecta tanto a instituciones públicas como privadas y también a particulares, según el renovado artículo 15 de la ley. Sólo podrán conservarse aquellos símbolos que sean "de estricto recuerdo privado sin exaltación de los enfrentados cuando concurran razones artísticas y arquitectónicas protegidas por la ley", he podido leer en "Público".
Los signos de la exaltación del franquismo permanecen todavía en varias calles y edificios públicos. En el caso de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza (PSOE-Par) avanzó que los símbolos se suprimirán "en cuanto la ley lo obligue" y siempre buscando el máximo consenso político y vecinal.

Las asociaciones exigen que se retiren las estatuas y bustos existentes aún y que se cambien los nombres de las calles y plazas. El problema de esta propuesta es que en muchos casos son los propios municipios quienes tienen la competencia para decidir sobre este asunto.
Se calcula que unas 23.000 personas (datos de 2.006 del I.N.E.) viven en poblaciones
cuyo nombre hace mención expresa a Franco o al caudillo, el título otorgado al general tras imponerse con las armas en la guerra civil.
Se trata de los vecinos de nueve pueblos o unidades poblacionales salpicadas por toda la geografía: Llanos del Caudillo (Ciudad Real); Gévora y Guadiana del Caudillo (ambas pertenecientes a Badajoz), Guadalcacín del Caudillo, integrada en Jerez de la Frontera (Cádiz); Bembézar del Caudillo (Hornachuelos-Córdoba); Águeda del Caudillo (Ciudad Rodrigo-Salamanca); Alberche del Caudillo (Calera y Chozas-Toledo); Bardena del Caudillo (Ejea de los Caballeros-Zaragoza); así como Ribadelago de Franco (Zamora).
El actual proyecto de ley habla en su artículo 15 de "símbolos y monumentos públicos" que deben ser retirados si son de "exaltación de la sublevación militar, de la guerra civil y de la represión de la dictadura".
No habla expresamente de topónimos, en este caso, los nombres de ciudades, pueblos o pedanías. Se explica que "los ayuntamientos tendrán un mayor margen de actuación", ya que son ellos los que tienen la facultad de revocar el nombre de la localidad. Al margen del legalismo, el proyecto sí explica que las administraciones públicas podrán retirar subvenciones y ayudas a quienes que se opongan a retirar símbolos franquistas.


Mi opinión es que me parece muy bien que se deshaga ese nombramiento que hizo Franco en su mandato, pero que no se borre de una manera tan brusca la presencia del dictador, pues al fin y al cabo es parte de nuestra Historia. Me da la impresión, en cierto modo, de que se quiere lavar esa parte de Historia eliminando todos los símbolos de aquel periodo. No creo que sea la manera más adecuada, pues creo que los jóvenes deberían saber quién fue, por encima del juicio que se quieran hacer cada uno de ellos después. Siempre he pensado que la calle es el mejor museo, y si ahora retiran las estatuas de este dirigente borrarán de un plumazo el periodo en el que gobernó.


P.D.: Mi respuesta es "sí al cambio de nombre, no al traslado de estatuas", para sintetizarlo. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Retirarías las estatuas y cambiarías los nombres de estos municipios? ¿O, por el contrario, creéis que sigue siendo Historia a conservar?

Hasta pronto corazones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Acabo de aterrizar aquí buscando información sobre Guadiana del Caudillo. Te expresaré mi opinión acerca del tema: creo que hay muchas heridas (y grandes) de lo que la Guerra Civil y el franquismo hicieron en este país. Obviamente, Franco no dejó que ningún rincón de España quedara sin alabar su persona, ya fuera por medio de estatuas, placas conmemorativas, monumentos, nombres de pueblos y de calles... y borró de un plumazo (tal como hizo con esas personas) los nombres de políticos y personas importantes de la República.
¿Tú cómo te sentirías si tuvieras que pasar todos los días por una calle que lleva el nombre de uno de esos generales que se cargó a tu padre o a tu hermano? ¿Realmente sentirías que ese general que asesinó a miles de personas se merece una calle en tu ciudad/pueblo?
En el resto de Europa se hizo con las huellas del nazismo, y, que yo sepa, eso también es historia, pero hería la sensibilidad de muchísimas personas y resolvieron quitar todo monumento y nombre de calle que pudiera recordar a Hitler y al III Reich, e hicieron de Mathaussen y otros campos de concentración famosos algo así como parques temáticos (lo que se ha propuesto con el Valle de los Caídos)

Esa es mi opinión. Abajo todo lo que recuerde en el día a día esa época de nuestra historia. Los chicos de hoy en día no se interesan (por lo general) por la historia, y para estudiarla tienen los libros.

Un saludo,

Sandra