martes, 28 de diciembre de 2010

Nuestro diccionario.

¡Hola!

Esta entrada no estaba prevista para ser escrita ni hoy ni nunca, sino que es fruto de lo que he vivido hace unas horas con una sonrisa muy especial que cada vez me gusta más. Va por ella.


Porque es cierto que últimamente he estado más distante y menos atento, de lo cual no tengo excusa sino más bien culpa. Afortunadamente "al borde de un precipicio, con más de la mitad de los pies en el aire y los brazos extendidos" hay una persona que comprende, respeta y sobre todo me entiende muy bien. Es alguien muy especial que me hace sentir aún más especial a mí, a pesar de que no sepa más que "desafinar" o incluso a veces le de por "pensar en coger un avión". Es una persona a la que creo poder ofrecerle "un hombro donde poder dormir" y que me ha regalado algo mucho más valioso y que jamas olvidaré, pase lo que pase, y no hablo de nuestro diccionario.
Ahora tendremos que rellenarlo poco a poco, "a paso de tortuga", despacio y sin prisa. Afortunadamente, "tenemos todo el tiempo del mundo" para pasarlo con "mantas en el césped" o donde tú quieras, porque mientras la única compañía seas tú me dará igual dónde estemos. Porque contigo es fácil imaginar lo mejor de este mundo y volar dentro de tu imaginación, "deteniéndome a observar cada árbol, cada nube y cada pequeño caracol". Es una suerte tener alas...


P.D.: Por si cabía alguna duda de cuál era la mejor palabra de nuestro diccionario, te la digo muy bajito, al oído, y es que ésa eres tú. ¿Crees que esto podría ser otra definición de "precipitarse"? ¿O prefieres la que ya hay, como yo? ¿Acaso un simple "gracias" es suficiente?

¡Cuidaos!