jueves, 8 de julio de 2010

El poder del fútbol.

¡Hola corazones!

A mí personalmente no me gusta el deporte y menos el fútbol, pero en este país es inevitable enterarse de que ayer la selección española ganó la semifinal contra Alemania y jugará el próximo domingo la final del Mundial contra Holanda.

Todo el mundo lo sabe, por lo que no voy a entrar en comentar la actuación más que digna de la selección española y el más que merecido pase a la final. Creo que cada vez que juegan se demuestra cómo son y qué pueden llegar a conseguir, y eso lo sabe la gente.
Es precisamente ese el tema que quiero que centre la entrada de hoy, porque sin duda alguna las personas sienten que cada vez está más cerca el preciado título de campeones del mundo. Todos saben que tenemos un muy buen equipo, con varias estrellas que trabajan sobre todo juntas, y que se puede repetir lo acontecido en Alemania hace 2 años.
Me encanta también que todos los medios de comunicación transmitan y difundan ese mensaje de esperanza, optimismo, ilusión y energía que desde la pasada Eurocopa Cuatro comenzó al grito de "¡Podemos!". Ese entusiasmo y esa seguridad que mutuamente entre la afición y el equipo se retroalimenta me parece obvio y la base de todos estos resultados, y es precisamente con lo que más disfruto y me emociono. Cada vez que vuelvo a ver ese momento del golazo de Puyol se dibuja en mi cara una leve sonrisa. Y no precisamente porque gane un equipo de jugadores que representa al país donde vivo y del que me siento parte, sino por la reacción y alegría que eso provoca en los millones de personas. Me encanta ver esa euforia, esos gritos, esos saltos de personas anónimas que con muy poco son felices. Yo difruto con ello, viéndolos sonreír y estar contentos.
Quién me iba a decir a mí, que no me declaro ni conocedor ni admirador de este deporte que anoche saliera supercontento a la calle para celebrar no sólo el triunfo de un equipo, sino la alegría, la esperanza y la ilusión de todo un pueblo que pasa por momentos no muy buenos económicamente hablando. Es de las pocas cosas que me gustan del fútbol y del deporte en general, que une, que hace brotar los sentimientos de unión y cooperación básicos para cualquier paso bien dado. A esta selección no sólo les debemos el título que estoy convencido que conseguirán este próximo domingo, les debemos darnos una alegría merecida en el momento oportuno.




P.D.: Ahora sólo queda seguir demostrando lo que somos. ¡Ánimo España! ¿Qué os pareció el partido de ayer? ¿Cómo celebrásteis la victoria? ¿Qué expectativas tenéis de cara al encuentro del domingo contra Holanda?

Hasta pronto corazones.

3 comentarios:

Octel dijo...

Pues yo lo disfrute con unos amigos tomando algo, tampoco soy muy futbolero pero se hace un esfuerzo por estar en compañia de tu gente!

Y el domingo...bueno... me jodera que ganen esas pedazo de primas por hacer su trabajo....

yo tambien quiero prima por hacer mi trabajo bien!

roan180 dijo...

La felicidad, sí, es algo muy especial. Me puse la camisa de David Villa, y todo eso y cuando me andaba por la escuela sentía algo cuando uno me diría "España! Espero que ganen hoy!" Como estamos unidos por una causa. Por el final mi mamá me lleva a un resturante vasco para ver el partido, estoy muy animado. ^^

Haer'dalis dijo...

Pues yo el anterior partido lo pasé en mi pueblo, jugando a mis juegos de rol de ordenador mientras el resto de la familia cenaba frente a la tele. Mi madre, al ver que yo me iba a desnutrir, me permitió coger pan y hacerme un bocata de lomo para comérmelo en la habitación, a pesar de que mi hermana refunfuñaba diciendo que ella nunca podía comer en mi habitación. Cuando acabó el partido cogí mi portátil y me tumbé en el sofá a ver la tele. Y el partido de hoy...pues seguramente tumbado en el sofá, viendo otra cadena, para que el partido no tenga el 100% de share, y espero que si gana España no hagan mucho ruido, que a mi no se me permite hacer ruido en mi casa a partir de las 12 de la noche, porque sino mis vecinos se quejan, incluso aunque esté en la calle, se asomas las señoras arrojando macetas al vacío (no me lo invento, me ha llegado a caer una maceta al lado estando en la acera al lado de un bar). No voy a decir quien quiero que gane, ya que en realidad a mi...¡LA ROJA ME LA TRAE FLOJA!