sábado, 19 de julio de 2008

Mi primera visita a la Expo Zaragoza 2008.

¡Hola corazones!

Ayer pude por fin visitar el Recinto Expo, sus edificios, plazas temáticas y exposiciones. La entrada de hoy servirá para tratar de plasmar mi impresión y mi opinión en esta primera visita.

Gigantesco, algo defraudador y sobre todo agotador. Éstas son las 3 palabras que resumen y definen mi día en la Exposición Internacional Zaragoza-España 2.008, el primero de los 3 días que tenía previsto ir. No he visto, evidentemente, todo pero he visto bastantes cosas, de las cuales voy a hablar ahora. Lo primero que he de decir es que he entrado por la Entrada Norte, la del Pabellón de España, divisando ya colas larguísimas para entrar a algún que otro pabellón y sobre todo para adquirir los llamados "fast-pass" o entradas rápidas, gracias a las cuales tienes cita a una hora concreta del día para poder ver el pabellón que desees, generalmente masificado. Al ser ésta mi primera visita, no tenía preferencia por ningún pabellón en concreto por lo que he ido viendo los que no tenían mucha cola para verlos.
Así pues, he comenzado viendo los Pabellones de las Comunidades Autónomas y de los Patrocinadores. Algunos usan estos espacios para el mero turismo de sus regiones, aunque hay otros que también exponen sus ríos, mares y su relación con el agua. Asimismo, también hay curiosidades para los visitantes, que hacen la visita más amena y entretenida. Especialmente me gustó el de Andalucía, pues resumía en un vídeo de 10 minutos todo lo que es esta región. Después pasé a ver el Pabellón de Aragón, que ya sólo con el fabuloso edificio que se ha construido lo dice todo. Además de noche muestra en su azotea diversas frutas de Aragón con hinchables iluminados, ya que el edificio se entiende como una gran cesta de mimbre por su forma. Dentro el espacio se separa en 2 ambientes aprovechando sus 2 plantas: la primera contiene imágenes de todos y cada uno de los pueblos que forman Aragón; y la segunda nos lleva a una gigantesca sala en la que se proyecta ininterrumpidamente en todas sus paredes un documental de 10 minutos que repasa los paisajes, las tradiciones y la cultura aragonesa, terminando con una emotiva actuación de jota.
Tras esto, nos adentramos por la Avenida 2.008, delimitada por los edificios que acogen los pabellones de los más de 100 países que han querido mostrarse en esta Expo. Entonces nos encontramos con la cabalgata que diariamente recorre todo el recinto, "El despertar de la serpiente", interpretada por Cirque du Soleil. Fantásticos ellos actuando, el vestuario y todos los complementos que configuraban el desfile. Poco a poco fui viendo algún que otro pabellón de países como Nepal, Marruecos, Lituania, China, Italia y también el de las Naciones Unidas. Los países africanos tenían pabellones menos elaborados, pero alguno de ellos bien se adaptaba mejor al lema de esta Expo, "Agua y desarrollo sostenible", mostrando sus problemas con el líquido escaso, su relación con el mar y sus ríos bien reflejada en su cultura y su gestión del agua.
También entré en una de las 5 plazas temáticas, concretamente en la llamada "Agua extrema". Su aspecto basto y afilado en su exterior ya hace presagiar lo viviremos dentro. Como si de una atracción se tratase, en una pantalla gigante se proyectan mezcladas 3 catástrofes relacionadas con el agua: la gota fría en Biescas (Huesca), un tsunami en el Asia Oiental y un tifón en EE.UU., de tal forma que el movimientos de los asientos y el ambiente húmedo y agitado te transportan a las imágenes con el fin de hacernos reflexionar sobre el cambio climático.

Aún me quedan por ver la Torre del Agua, el Pabellón de Aragón, el Acuario Fluvial, el Pabellón-Puente y muchos pabellones de países, además de las otras 4 plazas temáticas y varios espectáculos, como "Iceberg, sinfonía poético musical" y "El Hombre Vetiente". Por lo visto hasta ahora, quiero repetir para descubrir más países y también para ver si aprendo más sobre el desarrollo sostenible y el agua. La verdad es que ahora me alegro de haber escogido el pase de 3 días, porque es absolutamente imposible ver todo aunque entres por la mañana y salgas a las 3 de la noche.


P.D.:
Espero también poder ver Zaragoza, fuera del Recinto Expo, porque ha cambiado mucho por fuera, en algunas cosas. Pero de eso ya habrá tiempo en septiembre. ¿Vendréis a ver la Expo? ¿Habéis venido ya? ¿Qué fue lo que más os llamó la atención?

Hasta pronto corazones.

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