domingo, 15 de mayo de 2011

Reflexiones tras Eurovisión 2011.

¡Hola!

Hoy, domingo 15 de mayo, con el Festival de la Canción "Eurovisión" ya terminado y conociendo lo que ha deparado, escribo esta entrada en mi blog para compartir algunas reflexiones que tengo al respecto de lo que pude ver anoche.


Lo primero de todo es decir que el trabajo de la cadena alemana fue exquisito, tanto por el escenario como la pantalla de leds como la realización con las cámaras, todo realzaba y personalizaba todas y cada una de las actuaciones y eso es algo digno de admirar y agradecer en una competición como es ésta en el fondo. Además, el lema de este año, "Feel your heart beat!" y las postales de presentación donde mostraban una parte de Alemania y terminaban diciendo este eslogan en el idioma correspondiente al país que fuera a cantar me pareció una idea genial.
Una novedad que se incluyó este año fue en el orden de votación, que fue diseñado para dar mayor emoción a esta parte final de este espectáculo musical de mayor importancia en Europa y en el mundo. Les salió muy bien puesto que los primeros puestos iban cambiando constantemente, aunque hubo un momento en el que, inevitablemente, el ganador no se movía del primer puesto por la cantidad de puntos que obtuvo.
Entrando en materia, he de decir que este año ha habido una gran variedad de estilos, para todos los gustos. Además, cada vez más países se animan tímidamente a atreverse a cantar en sus idiomas oficiales, lo cual enriquece, en mi opinión, aún más al propio festival.
Como ya es sabido por todos, Azerbaiján resultó ganador de la edición de este año con la canción "Running scared" interpretada por un dúo mixto que dio un espectáculo propicio a ser votado. La canción era pegadiza, especialmente ayudada los coros, la puesta en escena era simple pero efectista y además, de nuevo, la realización alemana mejoró más si cabe este producto que ha sido muy buen vendido por parte de los azeríes.
Me gustaría resaltar la vuelta al Festival, tras 14 años de ausencia, de Italia y especialmente el segundo puesto obtenido por la exquisita canción con tintes jazz titulada "Madness of love". En este país ya disfrutan año a año del Festival de San Remo (que fue inspiración para crear el de Eurovisión hace más de 55 años extendiendo el formato a toda Europa) y por estos largos años sin ser emitido ni llegar noticia alguna al respecto no es nada conocido. Me alegra enormemente, por tanto, que el duro trabajo para ver de nuevo una representación italiana hayan dado sus frutos y que, además, la calidad y personalidad propias a la que nos tenían acostumbrados en sus anteriores participaciones permanezcan con su regreso. Son un claro ejemplo de cómo plantearse un concurso que, por encima de grandes puestas en escena, fuegos artificiales y vestuarios llamativos, es música, simple y llanamente.
Cambiando de tercio, repaso ahora algunas de las favoritas que, como todos los años, caen relegadas a puestos intermedios o finales de la clasificación. Es el caso de Reino Unido y Francia, la una con el famoso grupo Blue y la otra con el tenor Amaury Vassili. Ninguna de las dos hicieron un directo óptimo, lo cual es también crucial y determinante en un festival donde la voz es siempre en directo y puede jugar muy malas pasadas. Estonia, a pesar de traer una canción fresca, animada y divertida ocupó el penúltimo puesto, quizás por lo petarda y pesada que puede llegar a ser la canción que a mí nunca me gustó por simple y repetitiva.
Otra de las canciones que no me gustaban nada era la presentada por los hermanos gemelos Jedward por Irlanda. Acostumbrado a las grandes voces que hacían grande unos baladones ya de por sí espléndidos, esta apuesta por lo divertido y diferente con un ritmo trepidante al final les ha salido bien. Últimamente se habían colocado como uno de los favoritos y, aunque vocalmente no estuvieron bien y la canción no diera más de sí, lo cierto es que el desparpajo que mostraron en su actuación bien les ha merecido ese 8º puesto conseguido.
Con Suecia me pasó lo mismo este año, "mucho ruido y pocas nueces", aunque al final ha terminado en 3ª posición ese "Popular". Su cantante, Eric Saade, venía con los estereotipos más evidentes que se le pueden otorgar a un país como éste y es por eso por lo que no suelen gustarme sus representaciones.
También quisiera resaltar la posición de Ucrania que, con una canción bastante mediocre, ha conseguido salvarla de las últimas posiciones gracias al espectáculo con arena que la ha acompañado al fondo. Bosnia-Hercegovina traía este año a un cantante muy conocido en los Balcanes y con una reputada experiencia en la composición de música que les ha valido un buen puesto gracias a su pegadizo ritmo y el carisma de Dino Merlin. Y de Grecia tan sólo comentaré que me encanta que se arriesgue con canciones tan experimentales como ésta, que mezclaba el rap con el folclore típico de su país y que finalmente ha terminado en una buena posición.
Serbia, Islandia, Suiza, Austria eran algunas de mis favoritas por la calidad y personalidad de sus interpretaciones y me sorprende que no hayan acabado más arriba en la tabla. De nuevo se confirma que aquí lo importante no es llevar una buena canción sino una canción que guste, pues quien vota es la gente (en un 50% con un jurado profesional) y ésta no tiene mucha idea de música, sino que vota por lo que más le ha gustado.
Hablando ya de otros temas, me gustaría comentar que cada vez noto más que el "vecinismo" es menor, a pesar de lo que mucha gente pueda pensar. Como ejemplo de esto he podido ver que a Rusia cada vez la votan menos países "por compromiso", lo cual me alegra. De igual manera, los bloques de países bálticos y balcánicos también empiezan a no votarse tanto entre ellos, aunque éstos últimos menos. De todas formas yo esto lo achaco no a temas políticos sino a valores culturales que, por cercanía, te suene mejor un estilo, idioma o ritmo que otro presentado por otro país más lejano al tuyo.  Y muchas veces lo que ocurre es que en esas zonas un artista bastante famoso es conocido no sólo en su país sino en los vecinos también.
Y para terminar, una breve reseña del trabajo de España. Antes del festival ya comenté que este año habíamos apostado por una canción alegre, latina, movida, de "verbena". Una canción latina, de esas que a Europa le gustaba que lleváramos y que era lo que esperaba de nosotros... pero hace 10 años. Aun así la presentación del tema y Lucía Pérez fue correcta, pero reitero de nuevo que lo importante en este Festival de la Canción es precisamente eso, la canción. Hay canciones que crecen con un determinado cantante, otras son peores, pero las grandes canciones, las que son recordadas con el paso del tiempo, son aquellas que son buenas de por sí, independientemente de quién las cante. A ver si nos damos cuenta de este pequeño pero esencial detalle y nos ponemos manos a la obra para llevar una representación digna de la música española y, además, ofrecemos a Europa lo mejor que tenemos.



P.D.: Espero que no os haya resultado pesado sino más bien interesante este análisis que he hecho. ¿Qué os pareció a vosotros la actuación española? ¿Y la canción ganadora? ¿Cuáles os gustaron más?

¡Cuidaos!

2 comentarios:

Fran dijo...

¿Y Suecia? ¿Y UK? ¿Qué la belleza no importa? Ah, jolín... :P
No, en serio. Los ganadores no me molan, España no merecía estar tan abajo y... bueno, que lo importante es participar.

(dicen los perderdores, como nosotros...) :P

dpratstur dijo...

La de España no me parecía una canción muy adecuada para este tipo de galas (viendo la evolución que ha ido teniendo el concurso), pero la verdad es que la canción ganadora tampoco me lo pareció en ningún momento...