miércoles, 18 de mayo de 2011

#SpanishRevolution: El valor de la unión.

¡Hola!

No he podido evitar escribir esta entrada desde mi actual lugar de residencia, Dinamarca, pero es que quiero dar mi opinión y ayudar en la medida de mis posibilidades a este movimiento social que sin duda se convertirá en algo histórico y recordado con el tiempo.


Estoy hablando de la "Spanish revolution", nombre que en Twitter y en los medios extranjeros se le ha dado a esta semi-improvisada toma de la calle por personas muy diferentes en todo el país. Desde la plataforma "Democracia real ya" se ha hecho eco desde hace unas semanas de la intención e importancia de realizar esta muestra de protesta contra un sistema y una gente que no representa a quienes les votaron.
Sonará gracioso, pero el inicio de la entrada de "Soy del Bierzo" tiene toda la razón: "Que decenas de miles de personas en más de 50 ciudades de España salgan a la calle a manifestarse contra la corrupción, contra los atropellos de políticos y poderes económicos… no es noticia". Y he utilizado el adjetivo gracioso por no usar otros como "triste" o "vergonzoso" ante esta falta de moral, ya no humana o solidaria sino con su propia profesión, de la prensa española al no hablar en ningún momento el pasado 15 de mayo de estos actos cuando se puede comprobar constantemente la cantidad tan grande de gente que abarrotaba y abarrota las calles de cada capital de provincia.
Hastags como #yeswecamp en un claro guiño a la campaña que hizo en su momento Obama prometiendo una revolución en EE.UU., el inconformista e incombustible #nonosvamos o el general #spanishqueens definen lo que está pasando en directo y por sus mismos protagonistas: todos los que presencialmente en las principales plazas de cada ciudad y también desde nuestras casas los que estamos difundiendo esta información. Ahora mismo y desde el pasado domingo tras dicha marcha pacífica pero reivindicativa, varias personas decidieron acampar y pasar la noche en la calle como símbolo de que esto no acababa más que empezar y que aguantarían lo que hiciera falta porque de verdad merece la pena. Poco a poco este movimiento espontáneo y contado, una vez más, por sus protagonista a través de las nuevas tecnologías y las redes sociales como Twitter, empieza a ser más organizado, responsable y serio.
Personalmente, me da igual si el próximo domingo 22 de mayo sale uno u otro resultado en las urnas. Se ha conseguido muchísimo ya, movilizando a tanta gente de manera espontánea por un mismo objetivo. Por supuesto que me gustaría que estos actos se reflejaran en las urnas de verdad, de manera contundente y sin permiso ni perdón, pero es que realmente me abruma todo lo que ya se está dando en España, un país que siempre ha sido demasiado complaciente e ignorante en ese sentido.
Me siento tremendamente emocionado e ilusionado porque de una vez por todas las personas, por encima de partidos, sindicatos, colectivos, organizaciones y demás agrupaciones ya creadas, estén reaccionando y luchando por lo que que les pertenece, mostrando su opinión con movimiento y no sólo hablando en el bar o callando en casa. Quiero acabar con una frase que un muy buen periodista, José A. Pérez, comprometido con la noticia y el respeto a la verdad, ha escrito en su blog "Mi mesa cojea", que son las siguientes: "Por supuesto, es una ingenuidad pensar que se pueden cambiar las cosas. Ahora imagina lo que podríamos conseguir todos los ingenuos juntos".






P.D.: Vaya desde este alejado país del norte de Europa todo mi apoyo a la gente que está haciendo esto posible, me hubiera encantado poder unirme. ¿Qué os parece esta revolución? ¿Creéis que se conseguirá algo? ¿Habéis acudido a esta protesta?

¡Cuidaos!

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