domingo, 4 de enero de 2009

Queridos Reyes Magos..

¡Hola corazones!

En esta entrada voy a publicaros mis deseos para el 2009, muy diferente a mis buenos propósitos que hace unos días ya escribí. Aquí pediré con esta carta a los Reyes Magos lo que quiero.

Hace ya bastantes año que no la escribo, quizás porque la ilusión de estos días ya se me había acabado o ya no era tan presencial como la de este año. El caso es que quiero recuperar la parte infantil e ilusionada de mí con este escrito. Y si encima me llevo lo que deseo... pues mucho mejor.



Queridos Reyes Magos...

Este año he sido muy bueno, y de verdad que sí, no es como otra veces que os lo decía para que me trajerais cualquier cosa material de las muchas que os pedía.
Esta vez es en serio, y por eso creo que mi petición de este año, después de mucho tiempo sin querer saber nada de vosotros, es más firme, realista y sincera con vosotros y conmigo mismo. Por eso, y ante todo, disculpadme por esta ausencia en la que el egoísta niño que os dejó de escribir se ha convertido en un incomprendido pero solidario joven desesperado por saber cada día más y conocerse mejor.

Este año no me gustaría (porque no lo quiero ni tampoco lo necesito) pedir algo material, tangible y fugaz. Este año os pido (porque lo quiero y lo necesito) algo especial, que trascienda, que dure en el tiempo y que sea más difícil de conseguir seguramente para vosotros. Pero como yo creo en vosotros y en vuestra característica mágica, confío en que me lo consigáis sin mucho esfuerzo.


Quiero tiempo, quiero confianza en mí mismo, quiero seguridad y fuerza a la hora de hacer las cosas que me importan de verdad. Quiero que cuando haga algo con buena voluntad se reconozca enseguida que el motivo es bueno. Quiero que en cada paso que de la ilusión vaya acompañada de razón y que poco a poco se entiendan y se complementen mejor. Quiero dar el paso, quiero hacerlo... quiero ser yo, de una vez por todas.

Seguramente me contestaréis que eso depende de mí, que sólo tengo que creérmelo y empezar a actuar en consecuencia, pero si no os lo pido sé que no daré nunca el paso. Sé que si no lo expreso y veo que definitivamente es cosa mía, no cambiaré para conseguir mi mayor deseo.

Gracias por escucharme y por estar ahí. E intentad que la gente que de verdad necesita y quiere con todas sus fuerzas que su deseo se cumpla, hacérselo realidad.




P.D.: Quizás es demasiada sinceridad y nada de infantilismo, pero quería escribirla. ¿Habéis escrito ya vuestra casta a sus Majestades de Oriente? ¿Usáis carta tradicional o correo electrónico? ¿Qué les habéis pedido?

Hasta pronto corazones.

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