domingo, 6 de febrero de 2011

¿Justicia o amistad?

¡Hola!

Esta entrada cuyo título es una pregunta me va a servir para hacer unas cuantas reflexiones en voz alta y públicamente acerca de la justicia y la amistad. Ambos son valores muy apreciados y que, en ocasiones, entran en conflicto, y es en esa disyuntiva donde se encuentra un compañero de Erasmus el cual me ha trasladado este dilema que ya llevo tiempo yo también tratando de solucionar.


Pensar en la exposición de esta entrada me hace recordar un poco aquella titulada "La ley de Jante", en la que decía que los daneses y su forma de ser hace que confíen todos en todos, anteponiendo en ocasiones un tanto complejas la justicia o bienestar o social frente a la relación directa que pueda haber entre una y otra persona, por ejemplo. En España, afortunada o desgraciadamente, la confianza de una persona te la tienes que ganar con tiempo, esfuerzo y dedicación, en mayor o menor medida, en función de esa persona.
El problema viene cuando, con esa confianza que ya existe, por ejemplo, con un amigo o un familiar, tienes que elegir entre actuar justa y éticamente (aunque tu decisión perjudique a esa persona) o bien sobreponer esa relación que tienes con dicha persona a pesar de ir en contra de tus principios morales. Esta eterna lucha entre justicia o ética y amistad o confianza ha estado en mi cabeza bastante tiempo, pero aún no he conseguido deducir quién es el vencedor.
Yo soy una de las personas que más piensa en la justicia y la responsabilidad personal de cara al resto de individuos que conforman un determinado colectivo (ya sea un grupo de amigos, la comunidad de vecinos, una localidad o un país entero) y trato de actuar de la manera más correcta e idónea que yo creo que es, a mi manera. Y por supuesto espero que los demás se comporten de esa misma manera, aunque cada uno son sus circunstancias, puesto que creo que es lo mejor para todos.
Poniéndome en la situación de este compañero, y conociéndome, seguramente yo no haría nada por cambiar esa situación de injusticia. Y no lo haría, no por vagancia, tampoco por miedo a perder su amistad ni tampoco por convencimiento directo, no. No lo haría porque no habría terminado de determinar qué es mejor, pues no es nada fácil y, sobre todo, es una cuestión muy personal.
Muchas veces me he ganado "enemigos" o "malos comentarios" por alguna acción que viese justa para mi entorno o un colectivo, y en esos momentos suplicaba porque entendiesen mi manera de ver la situación. No mucha gente se plantea las cosas así, de una manera más justa, más honesta. Simplemente busca su beneficio personal y, si otra persona lo obtiene y ella no, entonces (y sólo entonces) mueve cielo y tierra para cambiar eso. Esto significa que se mueve por propio interés, no por "hacer justicia" en un determinado contexto.
Evidentemente, si este debate se está dando es porque no hay honestidad o buen hacer en algún determinado asunto y las personas, conocedoras de esa situación, no hacemos (me incluyo) nada por cambiarlo. Creo que es cosa de todos, puesto que todos estamos involucrados, el tratar de hacer este mundo un lugar mejor, con pequeñas acciones y entre todos, pues es la manera más fácil y sencilla de conseguirlo poco a poco.



P.D.: La verdad es que es un reto muy complicado del que debe salir vencedor uno de los dos, si finalmente se aborda con responsabilidad y respeto este asunto. ¿Y tú qué opinas? ¿Antepones antes la justicia o la amistad? ¿Por qué?

¡Cuidaos!

No hay comentarios: