lunes, 14 de febrero de 2011

Cuando lo que piensas no se corresponde con lo que representas.

¡Hola!

Anoche se celebró la 25ª edición de los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, más conocidos como "los Goya", gala que tuvo bastante polémica tanto antes como durante el transcurso de la misma por las noticias referentes a la famosa "ley Sinde".


He de decir que mi conexión no me permitió ver dicho evento, algo que no suelo perderme pues, a pesar de no ser una persona muy cinéfila, sí me gusta conocer cuáles son las mejores muestras de nuestro cine, precisamente para luego comprobarlo por mi cuenta si alguna me llama la atención.
Lo que sí he visto, ya en diferido, ha sido el discurso que su presidente, Álex de la Iglesia, hizo. Me llegó a emocionar, y realmente me pareció sublime, muy actual, valiente y sincero. No esperaba menos de él, una persona íntegra que ya se había presentado como tal semanas antes de esta, la "gran fiesta del cine español". Se decantó por mostrar sus dos caras: su lado formal y pragmático de presidente del organismo, dando importancia al cine y la gente que trabaja para el público; y también su lado moral y sincero como director y persona consumidora de contenido en Internet, mostrando su fuerte convicción de que este medio sólo puede ayudar a mejorar y no a hundir.
Os dejo a continuación con dicho discurso, pues cada frase que suelta está absolutamente bien pensada y colocada:





Pero esta entrada quiero que sea más un agradecimiento y reconocimiento a esta persona que, por encima de todo, es creador de contenido y consumidor del mismo. Vaya desde aquí mi más humilde admiración por su sinceridad y valentía, y también por su capacidad de diálogo y predisposición al cambio siempre mostrados.



P.D.: No será la cara visible de la institución, pero seguirá siendo visible entre otra gente que piensa como él en algunos aspectos. ¿Qué opináis de su discurso? ¿Y de la llamada "ley Sinde"? ¿Creéis que debió mojarse también en este acto meramente protocolario?

¡Cuidaos!

No hay comentarios: