Si hace unas semanas os conté que por segundo año consecutivo había solicitado ser "estudiante Erasmus", ahora lo que os tengo que confirmar es que me han otorgado una beca para participar en dicho programa de movilidad europea.
El pasado curso lo pedí y me lo aceptaron, pero lo rechacé por diversos motivos. El pasado mes de febrero lo volví a pedir pero con intenciones distintas, con la idea de aceptarlo, y hoy que he visto mi nombre al lado de la universidad de destino me he dicho "esta vez sí". Muchas preguntas, muchas dudas, muchos miedos me han venido a la cabeza, y aquí siguen, demostrándome minuto a minuto mi inquietud y curiosidad sobre cómo será el curso que viene en un país, ciudad y universidad nuevos. En la próxima entrada que escriba al respecto os contaré más cosas que pienso y os detallaré dónde me voy.
Me he preguntado, y es una duda que tengo ya desde el año pasado, el por qué se le llama a esta beca o programa como el famoso filósofo y escritor de origen holandés. En esta entrada hablaré un poco sobre él y daré motivos por los cuales creo que tiene el nombre adecuado, dejando de lado la parte religiosa de su vida y adentrándome más en su espíritu crítico y viajero.
Este humanista, filósofo, filólogo y teólogoo holandés se formó en la Universidad de París, que en 1.490 estaba absorbiendo con fuerzas las ideas humanistas, lo que convirtieron al joven en un pensador libre y profesor de ideas independientes.

Entre 1.506 y 1.509 Erasmo vivió en Italia, la mayor parte del tiempo trabajando en una imprenta. Varias veces más se le ofrecieron trabajos serios y bien pagados, especialmente como profesor, a lo cual él respondía que prefería no aceptarlos, porque lo que ganaba en la imprenta, si bien no era mucho, le resultaba suficiente. A partir de estas conexiones con universidades y con escritores que iban a la imprenta, Erasmo comenzó a rodearse de quienes pensaban igual que él y rechazaban los abusos de la Iglesia. La fama de Erasmo se extendió progresivamente por toda Italia, y sus ideas sobre la elevación intelectual y religiosa comenzaron a conocerse y discutirse; sin embargo, no todos simpatizaban con Erasmo, pues había quienes rechazaban las ideas que tenía, y estos opositores comenzaron a criticarlo tanto en público como en privado. Puede que ésta fuera la causa por la que el erudito abandonó Italia y se trasladó a Basilea, Suiza.

Nunca dejó de luchar contra la cárcel espiritual que él observaba en todas partes, en todas las instituciones educativas, intelectuales, políticas y sociales de su época. Esto le acarrearía numerosos problemas a lo largo de su carrera.
La increíblemente difundida popularidad de sus obras, traducidas del latín a las lenguas vernáculas y escritas en un lenguaje simple y directo, puso los más complejos problemas religiosos al alcance de todos los lectores del continente, universalizando y haciendo accesibles numerosas cuestiones que hasta ese momento habían sido exclusivas de una pequeña élite intelectual eclesiástica.
En definitiva, hablar de Erasmo de Rotterdam es hablar de su inquiteud por viajar, aprender y pensar de forma independiente. La Red de la Comunidad Europea para Intercambios Académicos lleva asimismo el nombre de Programa "Erasmus" en homenaje al carácter multinacional y europeísta del filósofo humanista. ERASMUS son las siglas intencionadamente buscadas de "European Region Action Scheme for the Mobility of University Students", en español "Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios".
Para terminar, os dejo una frase que remata toda la figura de este gran hombre:
"Ya no hay espacio para la libertad de pensamiento, para la comprensión y la tolerancia, es decir, ya no hay espacio para Erasmo"
P.D.: Si queréis saber a dónde me voy, seguid leyéndome o estad atentos a mis vídeos. ¿Qué os parece el programa "Erasmus"? ¿Y la figura que fue este hombre? ¿Os ha gustado la última frase?
Hasta pronto corazones.