domingo, 9 de agosto de 2009

¡A vivir San Lorenzo!

¡Hola corazones!

Faltan menos de 8 horas para coger el autobús que me llevará hacia la ciudad verde llamada Huesca. Y es que, otro año más, vuelvo a visitar esa preciosa ciudad que estos días se vestirá de verde y blanco debido a la festividad de San Lorenzo.

Antes de irme a la cama, quiero hacer un repaso previo a contactar con el ambiente festivo, para compararlo con la entrada que esriba después de vivirlo.
Como ya he dicho, es la tercera vez que acudo a estas frescas fiestas, pero la segunda vez que viviré el momento álgido de la fiesta: el chupinazo. El año pasado pude ir y a verdad es que me lo pasé en grande. Recibí empujones, llegué a tener asfixia y litros de varias bebidas se mezclaban en mi ropa y mi cuerpo. Incluso estuve atrapado debajo de un montón de gente durante varos interminables segundos. Aun así, este año repito.
Por la noche puedes elegir: o estar el tubo oscense o en Interpeñas. Y realmente da lo mismo porque bares y calles están siempre con gente. Y todos con ropa blanca y un toque de verde que puede proporcionar un pañuelo en los más jóvenes o un poco de albahaca en los más mayores. Da igual que seas oscense o no, porque aquí todo el mundo se viste de blanco y verde. Es una maravilla ver esta conjunción bitemática de ambos colores mires a donde mires.
Tener una amiga residente allí es toda una ayuda a la hora de, sobre todo, querer sanearte tras la explosión de fiesta del chupinazo. Y si encima te dan de comer y una cama, la solución es perfecta. Tengo mucha suerte, pero está claro que ahora que conozco estas fiestas seguiría yendo aunque fuese sólo por una noche, como ya hago para las fiestas de la vaquilla en Teruel.



P.D.: Os animo pues a todos los que podáis a que os acerquéis a vivir unas fiestas de pueblo únicas en una ciudad volcada con sus festejos. ¿Conocéis Huesca? ¿Habéis estado alguna vez en San Lorenzo? ¿Qué fue lo mejor y lo peor de vuestra estancia?

Hasta pronto corazones.

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