miércoles, 11 de enero de 2012

Tocado, ¿pronto hundido?

¡Hola!

Si hace apenas unos días escribía una entrada donde me mostraba desesperado por una parte de mi vida que siempre ha estado incompleta hoy vuelvo a escribir otra pero hablando de otro campo del que también me estoy empezando a decepcionar.


Y es que con esta primera semana de clases del año y última a la vez antes del periodo de exámenes me estoy dando cuenta de que se me va a hacer más cuesta arriba que nunca esta evaluación. Sabía que habiendo pasado el último curso de Erasmus, donde el rendimiento es menor que en España, me costaría adaptarme a la monotonía y ritmo habitual de una universidad. Sabía también que me metía en una carrera nada despreciable en dificultad y nivel que, aunque su contenido fuera la ampliación de lo que ya he visto, es diferente también por la universidad y el entorno donde iba a realizarla.
Era consciente de que sería un gran reto, y tan consciente de ello era como animado y predispuesto a intentar superar esta barrera que yo mismo había elegido estaba. De hecho, precisamente por tener tantos factores en mi contra y tantas "bocas que callar" y personas a las que demostrar muchas cosas estaba más decidido aún a intentarlo.
El problema de todo este ánimo inicial ha venido ahora que he visto cómo son las asignaturas, su contenido y evaluación. La envoltura de todo esto está bien, la Universidad de Burgos y mi Escuela en concreto y sus profesores y mi titulación en concreto me parecen muy competentes y comprensivos y abiertos con el alumnado. Aun así veo que el problema soy yo, que no he conseguido aprobar ni los examencillos que hemos tenido a lo largo de este cuatrimestre de la asignatura más fácil de cuantas estoy matriculado. Me veo desesperado, sin casi esperanza, cosa que siempre he creído que era el fin de todo hombre. He acabado convirtiéndome en lo que siempre he evitado y odiado.
Sé que estas palabras sólo me servirán para desahogarme y, quizás, coger fuerzas una vez más para enfrentarme aunque sea por última vez ante lo que seguramente será una carnicería. Reconozco no obstante que me queda una mínima intención de darlo todo, "jugármelo todo a una mano" como si de una partida de póker se tratara. Desde luego, si hay algo que más deteste que una persona desesperada es una persona sin esperanza, aquella que ni lo intenta una última vez.



P.D.: No quiero convertirme en eso, así que desde ya mismo me pongo a sacar fuerzas y ánimos de donde sea para que el intento merezca la pena. ¿Os habéis sentido alguna vez así? ¿Qué hacéis en estos casos? ¿De dónde sacáis las fuerzas?

¡Cuidaos!

2 comentarios:

Erudito de Manicomio dijo...

Holaaa! Cuando yo mandaría a tomar por culo los estudios y sus trabajos, exámenes, horas de estudios... lo que hago es recordar porque estoy estudiando lo que estudio y sobretodo, recordar porque me metí en la carrera que estoy. Yo, por ejemplo, estoy estudiando Fisioterapia y hay momentos que lo mandaría todo a la mierda, tanto por el estrés (en lo que llevo de curso 1 ataques de ansiedad), trabajos, parciales, exámenes porque si... como por el tema sanidad (muy jodido en España) y porque estudio una carrera desconocida en el país y que no se va a potenciar y la solución más fácil es mandarlo a la mierda. Pero no, me pongo a pensar que me metí en esa carrera para poder ayudar a las personas (sentirme útil), sentirme realizado y empezar a dar a conocer esta profesión (no somos masajistas ^^). Así puedo sacar fuerzas para seguir hacia delante, buscar el origen de porque estoy allí.
Una carrera universitaria nunca es fácil, para nada, pero a la larga merecerá la pena (más le vale ¬¬). Somos seres libres, podemos elegir lo que queremos estudiar, pero a la vez esclavos de nuestras decisiones y por eso vamos a encontrar momentos buenos y momentos malos, sin quererlos y sin buscarlos. El tropezar en una asignatura no tiene porque ser el reflejo de cómo te irán las otras, casi siempre las asignaturas más fácil son las que la gente más suspende (sí, yo también soy de esos, me confío hasta que… PUM!). ¿Y no puede ser que este bajón académico sea debido al cambio Erasmus-casa o que tus pensamientos no estén donde tiene que estar? Nuestro estado de ánimo nos juega muy malas pasadas a la hora de estudiar.
Espero que esto te sirva de algo y anímate no caigas en un espiral de bajon, no es bueno ni sano. Recuerda lo que dijo Ortega y Gasset “yo soy yo y mi circunstancia” y muchas veces lo que nos pasa no es por culpa nuestra sino que es de aquello que nos rodea (interpretación muy libre, lo sé).
PD: Me has enganchado oficialmente a tu Blog, me gusta mucho tu forma de redactar y de expresarte e incluso tu forma de pensar (no me digas porque pero me recuerda a algún personaje de Unamuno) y se parece en algunas cosas a la mia xD! Muchos animos y un abrazo!
PD2: mientras escribía esto ha sonado una canción de Mago de Oz “la posada de los muertos” en la que dice: “Si has perdido el rumbo escúchame, llegar a la meta no es vencer. Lo importante es el camino y en él, caer, levantarse, insistir, aprender.” Quizás te puede ayudar en algo xD! Un abrazo!

Yagoloro dijo...

Querido Erudito...
De nuevo muchas gracias por tu comentario a esta entrada quizás un poco catastrofista, pero era lo que sentía en su momento y creo que es justo retratar también lo malo de mis experiencias, que de todo se forma uno.
Dejé pasar un tiempo y pensé precisamente en todo lo que has dicho y, aunque ayer no lo dije, no me he rendido, en absoluto. Me quedan aún 6 meses para hacer definitivamente, así que mientras tanto haré de este camino algo digno de recordar por su esfuerzo.
P.D.: Ahora soy yo el que se va a hacer fan de ti y tus palabras, xD
Un saludo, ;)