martes, 2 de diciembre de 2008

Con el tiempo...

¡Hola corazones!

Para la entrada de hoy quisiera publicar un escrito que he encontrado sin querer, como siempre, que me ha emocionado y me parece precioso. Confío en que a vosotros también os lo parezca.

Se trata de "Con el tiempo", del escritor Jorge Luis Borges. Habla sobre las personas y sus actos, sobre cómo cambian ambos en función del tiempo; de la conciencia humana y lo que ésta hace para conseguir cambiar la opinión de uno mismo. A mí me ha hecho llorar; espero que a vosotros también os transmita al menos la mitad de lo que expresa.


"Con el tiempo"

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, que el amor no significa acostarse y una relación no significa seguridad;
y uno
empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas;
y uno
empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es
demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.

Que hay que plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que
alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente
es fuerte, que uno vale, y con cada día... uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa
que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin
pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por compañía a tu
soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier
cantidad de dinero.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por
ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir
lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas
grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la
amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es
irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o
temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que
al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento
que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás
terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que
extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido.

Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo.




P.D.: Desgraciadamente, sólo con el tiempo uno se da cuenta de las cosas; quizás cuando la solución a adoptar es peor que la propuesta una vez sacadas las conclusiones que el tiempo otorga. ¿Conocíais el texto ya? ¿Y a su autor? ¿Qué os ha parecido?

Hasta pronto corazones.

No hay comentarios: