sábado, 30 de junio de 2007

Orgullo no es la palabra.

¡Hola corazones!

En este día de celebración y orgullo vuelvo con mi reflexión que de que (al menos por mi parte) no es orgullo lo que siento al sentirme, al ser gay. Y ahora es cuando me explico.

Ayer pude ver el fantástico reportaje del programa de Cuatroº "Callejeros" en el que hablaban de las salidas del armario de jóvenes y no tan jóvenes y de las reacciones de los padres. Me pareció genial y me abrió una salida con más luz y esperanza de la que tenía en ese momento de que el cambio y el respeto es posible (me hizo más seguro de mí mismo y con fuerzas de contárselo a quien fuese al ver el excelente resultado, pero no lo hice). Al menos yo, no pido más: sólo quiero respeto; ni que lo entiendan ni que lo compartan, sólo que lo respeten.
Otro tema es el que no quiera acudir ni a bares de ambiente ni a manifestaciones, supongo que por mi "miedo al destape", que (imagino) es más exagerado ahora que aún estoy dentro del armario. También viene a mí la típica imagen (que, como muy bien dijo Boris en su programa de las tardes, es un poco "decepcionante y humillante") de un joven que confiesa (y ahí es donde está el error) su verdadera (nuevo error) orientación a sus padres. No veo justo que los homosexuales sigan teniendo que dar explicaciones ni a sus padres ni a sus amigos sobre sus gustos, simplemente porque esa misma situación no se da para una persona heterosexual, cosa que sigue manteniendo la desigualdad social, que es la que (ahora que las leyes nos ayudan) tratamos de erradicar.

Resulta que yo pienso que alguien debe sentirse orgulloso de lo que es, por supuesto, pero lo justo. Hablando sólo técnicamente (y sino mirad el significado de la palabra orgullo) debo decir que no tengo ni quiero tener orgullo. Sí quiero (y creo que tengo bastante) orgullo por haber sacado adelante un primer año de universidad bastante decente, me siento orgulloso de mis amigos, también de creer que tengo una buena formación como persona que me ha hecho ser como soy... y un largo etcétera. En resumen, y siendo claro, quiero sentirme y me siento orgulloso de las cosas que yo he elegido, porque son las que yo veo que han dependido de mí el que hoy en día estén conmigo o no. De igual modo, no querría sentirme orgulloso de cosas que me hayan sido innatas, como por ejemplo, el ser chico, el ser rubio o el ser alto. Son cosas menos profundas y abstractas que, por ejemplo, la condición de ser gay, pero es simplemente un ejemplo más.
Es que, ahora que tan en boca de todos está la palabra orgullo, me he preguntado si el no sentir orgullo por ser gay podría deberse a que no me he aceptado aún como soy. Yo pienso (y creo estar muy convencido de ello) que me acepto tal cual soy. De hecho, siempre lo he hecho, poco a poco, conforme descubría mi sexualidad desde mi infancia. En ese sentido, me sorprendería descubrir que no me he aceptado como soy, pues iría en contra de lo que he creído desde hace unos años.

Os dejo esta imagen que encontré al buscar "orgullo" en Google Images, y que me encanta:





Sí os voy a dejar el enlace a una serie del blog "Tutoría de Orientación Sexual" titulada "En el diván" que particularmente me encanta e intento seguir con asiduidad:
http://tutorglbt.blogspot.com/search/label/en%20el%20div%C3%A1n


P.D.: ¿Qué opináis vosotros? ¿Creéis que se puede tener orgullo de algo que no has elegido, propiamente dicho? ¿Tengo un concepto equivocado de la palabra "orgullo"? ¿Acaso se utiliza esta palabra con un significado no tan técnico? ¿No me he aceptado todavía tal cual soy? Espero al menos haber hecho pensar con esto a quien lo haya leído.

Hasta pronto corazones.

1 comentario:

Alez dijo...

Hola.
Gracias por visitar mi espacio y por darme tu nueva direeción de tu pagina, he modificado mi lista y todo esta listo, ya pueden visitarte desde mi espacio ;), cuidate, bye bye.

Cupido anda suelto ejejeje.