lunes, 26 de diciembre de 2016

Resumen de mi año 2016.

¡Hola!

Como cada año por estas fechas, y no tanto porque sea una costumbre sino porque me encanta hacerlo, voy a compartir con vosotros un resumen de todo lo que me ha acontecido en este 2016. He de decir que ha sido un año muy ilusionante para mí en muchos aspectos que iré detallando a lo largo de este resumen, pero ya adelanto que a pesar de algunos momentos malos he sentido una esperanza y una libertad interior que ya necesitaba en vista de mis años anteriores. Para ello me apoyaré de mis recuerdos pero también de las imágenes que he colgado estos últimos doce meses en mi cuenta de Instagram (y de paso hacemos un poquico de publicidad).


ENERO: El año comenzaba quitándome por primera vez el día de Reyes ya que en Francia el primer lunes del año es laborable por lo que tuve que cogerme un avión enseguida después de Año Nuevo para volver con la familia en la que trabajaba de "au pair". De todas formas esas semanas las pasé estudiando para un examen que debía hacer todavía en Burgos, así que me fui para volver y de nuevo llegar a Francia después de esos tres días en la Castilla profunda.
FEBRERO: A finales de este mes mis chicas "au-pair" y yo hicimos un viaje remontando en coche el río Loira para visitar varios castillos (ver vídeo) que había en su cauce. Tal fue el caso de Saumur, Villandry y Tours, ciudad en la que nos hospedamos y que visitamos. Una pena que de las dos semanas que teníamos de vacaciones escolares apenas conseguimos ponernos de acuerdo en un fin de semana, pero mereció la pena y además la economía tampoco daba para más.
Visita a Tours y a los castillos de Chenonceau y Villandry
MARZO: Tuve la suerte de presenciar uno de los carnavales más importantes de Francia, parece ser, que tenía lugar precisamente en mi ciudad, Nantes. Fue increíble ver, primero, la cantidad enorme de gente que salía a la calle como espectador, y segundo, los muchos grupos tematizados y vestidos (con carrozas incluidas) representando un país en concreto.
ABRIL: De nuevo disfruté de casi dos semanas de vacaciones escolares pero esta vez no las aproveché para viajar y conocer otros lugares de Francia, sino para quedarme en la ciudad tranquilamente y comenzar a hacer papeleos ya que fue en estas fechas cuando decidí que quería instalarme y probar suerte en Nantes. Fue el inicio de mi agridulce relación con las instituciones francesas y cuando comencé a ver cierta atracción casi fetichista hacia el papeleo en este país: cuenta bancaria, seguridad social, impuestos, número de teléfono francés y un largo etcétera que parece no terminar nunca.
MAYO: ¡Un mes muy movidito porque no paré de hacer cosas (ver vídeo)!. Primero recibí la visita de mis padres a la ciudad de Nantes, aprovechando el puente del 1 de Mayo. Después me fui con dos amigos franceses al pueblo cercano de Clisson, cuya arquitectura recordaba a la Toscana italiana y que me encantó. La tercera semana tuve todo el jaleo, emoción y nervios que supone para mí Eurovisión, que en esta ocasión vi en compañía por primera vez. Y a finales de mayo se me pasó por la cabeza hacer un viaje exprés a París para pedir el voto por correo. No me lo pensé mucho porque sabía que si reflexionaba mucho no lo haría, así que de un día para otro me fui a pasar el día a la capital francesa para acudir a la embajada. Me fastidió mucho no poder votar en diciembre del año pasado así que esta vez no iba a volver a pasar, ¡de eso nada!
Os presento a mi amiga la Torre Eiffel, aunque creo que ya la conocéis
JUNIO: Éste fue el mes en el que me examinaba para obtener el nivel C1 de francés y también para la última asignatura que me quedaba para terminar la carrera. Me estaba preparando para ambas fechas desde hacía meses y nada debía fallar. También fue el fin de esta aventura que suponía trabajar como "au pair" en una familia francesa y que había hecho que decidiera quedarme en la misma ciudad, a partir de entonces, por mi cuenta y riesgo.
JULIO: Una vez terminadas mis obligaciones laborales, decidí quedarme en Nantes en verano para buscar trabajo y piso. Afortunadamente mientras esto llegaba podía quedarme alojado en el piso de la familia ya que no iban a usarlo en verano. Eso me permitió tener más libertad y margen de maniobra en mi búsqueda y también recibir la visita de Akrossin. Fue el 14 de julio y aprovechamos para visitar la ciudad, ver los fuegos artificiales en el río y bailar en el "vals de los bomberos". Hay que añadir que mis amigos franceses adoraron su sonrisa, ojos azules y acento español, todavía hoy me lo recuerdan.
Akrossin y yo desde el balcón de mi casa, sonrisas que no falten
AGOSTO: En mitad del verano me tocó hacer por primera vez de guía turístico (o más bien de traductor de inglés a español, no de francés a español, curiosamente) y la forma en la que fui contactado fue bastante sorprendente. Y es que resulta que la empresa en cuestión encontró mi anuncio de profesor de español y a partir de ahí me ofrecieron esta jornada de turismo que me permitió conocer la ciudad vecina de Angers, por ejemplo. A mitad de agosto tocaba volver a mis tierras para las fiestas de mi pueblo, un clásico que espero no perderme nunca. Poco duró porque la última semana del mes ya estaba de nuevo en Nantes listo para hacer la mudanza, pues antes de irme tenía apalabrado un piso pero estando en España los planes cambiaron. ¡Y menos mal que en el último momento pude encontrar el piso en el que estoy ahora gracias a un amigo que se marchaba del suyo...!
SEPTIEMBRE: Lo que llevaba meses soñando, planificando y esperando ya había llegado, la mudanza a mi propio hogar (ver vídeo). Maldita sea la vez que pensé en esto, porque tocaba transportar todos los muebles, montarlos (gracias IKEA), comprar mil tonterías que sin embargo son todas necesarias para la vida cotidiana... y pagarlo todo. Este mes, y puntualmente los siguientes, he ido arruinándome poco a poco pero finalmente puedo decir que cuando llego a casa me siento en mi propio hogar. Ahora sólo quedaba encontrar un trabajo estable.
Imagen tomada en el centro de Nantes, sentados en el sofá que estábamos transportando
OCTUBRE: Ya había tenido mis encontronazos con la administración francesas y su eterna devoción por el papeleo, pero a partir de este mes la cosa se iba a agudizar. Fue éste también el mes en el que comencé una formación sobre la construcción sostenible en alternancia, un invento alemán que hacía poco había desembarcado en Francia y que significa simplemente que estudias y trabajas a la vez. Gracias a una asociación de desempleados, también visité la fábrica de panadería-pastelería de "La Mie Câline", una empresa francesa bastante conocida aquí. Fue un mes muy dulce en todos los aspectos, sin duda.
NOVIEMBRE: La lucha contra la burocracia siguió (y seguirá, porque no está resuelto el tema), y también la formación en alternancia con la correspondiente búsqueda de una empresa para poder realizar ese híbrido de trabajo y estudios al mismo tiempo. Porque la idea de este sistema es que trabajes tres semanas al mes como uno más en la empresa y una semana al mes estés yendo a clase, con lo que si no hay empresa no hay clases. De todas formas yo estaba decidido a continuar, ya que me encanta el contenido y los ponentes de dicho máster sobre sostenibilidad en la construcción, por lo que intensifiqué y diversifiqué aún más esta búsqueda.
DICIEMBRE: Finalmente llegó el último mes del año y el centro de formación no nos permitió seguir yendo a clase al no haber conseguido, ni siquiera en esta prórroga de dos meses, un puesto de trabajo. Es lógico teniendo en cuenta que es la empresa la que paga todo y nosotros como alumnos y trabajadores recibimos nuestro salario y la formación sin pagar nada. Tocaba por tanto volver a casa por Navidad para pasar unos días en familia y desconectar de todo, aunque éstas vayan a ser aún más desalentadoras por ser cada vez menos en la mesa. Hace ya tiempo de hecho que estas fechas ya no son lo mismo para mí, pero eso no quita que recargue energías para afrontar enero con mayor ilusión y positivismo.


P.D.: Echando la vista atrás, este 2016 me ha enseñado muchísimas cosas nuevas, a desarrollar más otros talentos que no cría tener, y a relativizar todo lo que me iba ocurriendo con su debida importancia. ¿Y vosotros qué opináis de vuestro año? ¿Habéis conseguido realizar todos los proyectos que os planteasteis? ¿Qué le pedís a este 2017 que ya viene?

¡Cuidaos!