lunes, 8 de febrero de 2016

¿"Objetivo Eurovisión" o "Objetivo Fracaso"?

¡Hola!

Ya ha pasado una semana desde que España seleccionó a Barei y su canción "Say yay!" en el programa "Objetivo Eurovisión", tiempo suficiente para dejar que las aguas vuelvan a su cauce de nuevo y poder hacer una crítica razonable, argumentada y objetiva de lo que dio de sí nuestra preselección. Al menos, es lo que pretendo con esta entrada.


La gala en general estuvo bien en su conjunto o envoltorio, pero mal en su contenido por muchísimos detalles, que sin embargo son esenciales en un programa de este tipo. Y ni que decir que al ser una televisión pública pagada por todos el nivel mínimo de calidad a exigir debería ser bastante más alto en general.
Llegará algún día en que tendremos un proceso de selección a la altura de un país que, irónicamente, tiene asegurada su presencia en la final del eurofestival por aportar más audiencia potencial y por lo tanto más dinero para su realización. Mientras seguimos soñando y quejándonos, únicas formas de poder mejorar y caminar hacia ese escenario ideal, he aquí pues algunos de los grandes fallos de nuestra preselección de este año:
- El sonido; en una emisión que es en directo y para la que ha habido pruebas durante varios días anteriormente, no sé por qué TVE repite este grandísimo problema conocido por todos y que debería ser lo primero y más básico a garantizar al artista que expone su canción. Me parece una vergüenza, una pena y una estafa para futuros cantantes que quisieran prepararse para esta elección pues no aporta la suficiente confianza y seriedad.
- El escenario; que a pesar de tratarse de un escenario no muy mal pensado en su concepto, no termina de ser más que un escenario estático cuya pobre iluminación no permite la personalización y diferenciación de cada canción candidata. Sí que creo que fue un acierto su forma y su organización, con una parte lateral para el jurado presencial y otra para los candidatos, que sin embargo no creo que estuvieran muy cómodos en esos taburetes tan altos.
- El grafismo; aunque debo reconocer que ha habido una mejora a lo largo de los años, todavía no tenemos una imagen mental de lo que debería ser una preselección donde elegir nuestra candidatura para Eurovisión, algo que sólo puede llegar con una marca y producto asentados tras años repitiendo e insistiendo en un formato correcto, amplio (en cuanto a la audiencia potencial) y memorable. Eso sí, el rótulo justo en el centro del escenario era absolutamente prescindible.
- La realización; que, junto con el sonido, son los dos conceptos técnicos a mejorar urgentemente en nuestras preselecciones, pues dejan mucho que desear a nivel europeo y ayudaría enormemente a hacer más atractiva y diferenciable cada canción visualmente hablando. Por no hablar de la presentación de cada canción en playback al inicio de la emisión, de pecado original sobre todo si tenemos en cuenta que es ese fragmento el que repitieron sin cesar junto a los teléfonos para votar.
- El guión; teniendo en cuenta la experiencia previa del director del programa en 2014 esperaba algo más de él, aunque le reconozco las buenas ideas de la simpática introducción con canciones eurovisivas y el medley-homenaje a candidaturas españolas en el certamen. No obstante, incluso a mí que sigo el tema de cerca me pareció un tanto confusa y difícil de seguir, sobre todo teniendo en cuenta las novedades que había respecto a las votaciones.
- La 'Green Room'; un ejemplo de cómo imitar mal al eurofestival porque no se le dio importancia más allá de mostrar quién gritaba más el nombre de su familiar. Personalmente, de disponer de un espacio así lo llenaría con el equipo entero de cada propuesta (compositores, músicos, coristas, bailarines, ...) y no con familiares.
Imagen de promoción y marca de la preselección de 2016
No quiero sin embargo quitarle mérito a TVE por varias razones, y es aquí donde voy a aprovechar para decir, también, las cosas buenas que hay que poner en valor:
- el jurado internacional; una reivindicación de hace años del sector eurofan y que, aunque fue desaprovechado y pasó sin pena ni gloria en un breve vídeo al inicio del programa, fue un gran avance para el formato. No sé si fue intencionado o no, pero estuvo muy bien elegir precisamente a cuatro de los cinco países que sí o sí estarán en la final junto con nosotros y por lo tanto nos juzgarán seguro.
- Las postales; a modo de presentación de cada candidato (imitando al concurso al que se dirigirá el ganador de la gala), estuvieron muy acertadas, fueron muy dinámicas y divertidas y permitía conocer a cada candidato un poquito más. Sin duda un punto positivo a mantener en su forma y estilo por el trabajo bien hecho en este apartado.
- La interacción en redes sociales; que aunque no se explotó mucho, fue una gran idea no sólo por ser un tema en pleno auge sino porque realmente podría haber sido un pelotazo y habría demostrado un avance certero y potente para nuestra TVE de cara al resto de televisiones públicas europeas. Bien llevado, debería mantenerse sin duda alguna.
- La presentadora; y es que nuestra Anne Igartiburu es una profesional y sabe a la perfección por experiencias previas dónde se está metiendo. Siempre correcta, sí, aunque quizás a TVE le urge tener pronto caras visibles y reconocibles un poco más jóvenes que pudieran dar el relevo a la vasca de aquí a unos años.
- Las candidaturas; que si bien fueron destrozadas por el sonido en directo de plató, fueron diversas en cuanto a sus estilos, idiomas y puestas en escena. Vuelvo a repetir que creo que éste es el modo de elegir nuestra canción y nuestro cantante para Europa, mediante un proceso de selección final público y televisado donde haya propuestas para todos los gustos.

Barei interpretando "Say yay!"

Efectivamente, hay mucho trabajo por hacer para poder convertir este tipo de programas especiales en algo atractivo para un público general más allá de los eurofans que sí o sí van a verlo. Aun así, ya digo que valoro muy positivamente la evolución poquito a poquito del formato de elección de nuestra candidatura para Eurovisión.


P.D.: En los próximo meses no obstante habrá un equipo trabajando en conjunto para decidir y diseñar un formato de preselección nacional que proponerle, muy seriamente, a TVE. ¿Qué opináis del programa? ¿Qué sugerencias haríais para mejorar nuestra preselección? ¿Y de la canción y cantante que finalmente nos representará?

¡Cuidaos!